Historias de Autos: Mercedes Benz 240D 3.0 1975, el diésel más rápido del mundo de su época que aún goza de buena salud

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Directamente en Stuttgart, Alemania, ciudad ligada por décadas a la fabricación de automóviles fue comprado el Mercedes Benz 240D 3.0 1975. Ahora propiedad de Jaime Jara (32 años, odontólogo), bien podría haber sido esta la misma crónica, pero con dueño distinto si el azar hubiera dispuesto los acontecimientos de una forma distinta.

 

Corría  el año 2014 cuando Jaime recibió el llamado de un primo residente por entonces en Santiago, quien le encargó la compra de un auto antiguo. Sin dudarlo accedió a la petición y recordó que en una ocasión un señor de avanzada edad concurrió en un impecable Mercedes Benz a una actividad del Club de Automóviles Antiguos de Valdivia. Sin embargo, nunca más apareció.

 

 

Único dueño por cuatro décadas

 

Al tiempo el dueño del Mercedes fue observado, esta vez de copiloto, siendo su señora quien conducía el sedán, el cual llamaba la atención por lo bien cuidado que estaba y principalmente por tratarse de un modelo no tan fácil de encontrar debido a que cuenta con motor diésel pentacilíndrico.

 

 

El dueño falleció y el auto fue heredado por su nieto, quien lo puso en venta. Acto seguido Jara recordó el encargo de su primo, corroboró las excelentes condiciones del auto, y llamó a Santiago. “¡Cómpralo!”, fue la respuesta de su familiar al otro lado de la línea, el cual también estuvo a cargo de realizar la adquisición y transferencia.

 

 

Una vez adquirido, se reveló la razón por la cual el Mercedes estaba tan bueno: el señor fallecido fue un Contraalmirante de la Armada que realizó labores diplomáticas en Alemania. En una de las salas de ventas de Stuttgart de la compañía germana adquirió el vehículo y con fecha 28 de febrero de 1975 lo envió al país, presumiblemente al fin de su misión.

 

 

Restauración cosmética

 

Con el auto ya comprado y en poder de Jaime, éste se encargó de dejar el auto en excelentes condiciones para su primo. Fue necesario un completo trabajo de pintura ya que la original estaba desgastada. Se desmontó la planta motriz con el fin de pintar también el vano motor. La burletería de las puertas, ya deteriorada, fue reemplazada con un juego completo comprado en Alemania.

 

 

Mecánicamente impecable, no fue necesario realizarle ninguna reparación. Aficionado a los autos antiguos (como consta en la nota sobre su Fiat 1500), Jara comenzó a “ver con otros ojos” el Mercedes, pensando que tal vez en el futuro podría comprárselo a su primo, sobre todo tratándose de este modelo diesel avanzado para su época.

 

 

El diesel más rápido del mundo

 

A mediados de los ´70, Daimler Benz necesitaba un motor diésel que tuviera más potencia que el de cuatro cilindros que ya estaba en su gama, el OM616. Pensó en un seis cilindros, pero la longitud sería mucha para el chasis existente, lo mismo que el peso. Debido a esto optó por agregar un cilindro extra a su planta motriz existente, con lo que aumentó el desplazamiento a 3000 cc. Con algunas mejoras mecánicas añadidas, nació el OM617.

 

El debut de este motor fue en los modelos W115 para el tipo 240D, al que añadieron un 3.0 para diferenciarlo. Entre 1974 y 1976 se fabricaron 53.960 automóviles con esta configuración, uno de los cuales es el objeto de esta nota. Con sólo 1.430 kilos de peso, 87 hp y torque de 127 libras pie a unas bajas 2.400 rpm, este diesel es ágil y muy estable a 120 k/h como refiere su dueño.

 

 

Mercedes Benz se ufanaba en su tiempo de tener el auto diésel más rápido del mundo, con velocidad máxima de 147 km/h gracias a este motor. Su durabilidad fue un hecho destacado al poco tiempo, de tal forma que en publicaciones de la época en Estados Unidos, donde ganó mucha popularidad en los años ´80, se habla que esta planta motriz bien mantenida era capaz de recorrer un millón de kilómetros sin necesidad de ajuste. Su producción duró hasta 1991.

 

Cambio de planes

 

El auto estaba pintado. Listo para ser trasladado a Santiago. Pasó un buen tiempo hasta que el Mercedes fue trasladado en camión a Santiago a su nuevo hogar. Aquí la historia tiene un giro. El nuevo dueño se casa y al poco tiempo recibe una interesante propuesta de trabajo de Estados Unidos. “¿Te quieres quedar con el auto?”, le preguntó el primo a Jaime. La respuesta afirmativa era obvia y en octubre del 2016 este último viajó a Santiago a buscar el Mercedes para llevarlo esta vez rodando a Valdivia, trayecto que por cierto recorrió sin ningún problema.

 

 

¿Lo venderías?

Ni a palos. Varias personas me han preguntado en Frutillar, Puerto Varas y otras partes.

Son varios los mensajes que Jara ha encontrado en su parabrisas con el tradicional “se lo compro”. En zona de “Mercedes” por la gran cantidad de familias con raíces alemanas el 240D 3.0 se siente a gusto.

 

Nota para ClassicCars.cl por José Francisco Valenzuela

Fotografías aportadas por Jaime Jara P.

Edición por Javier Fernández G.

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