Historias de Autos: Peugeot 404 1977, el popular modelo de la marca francesa de uso diario

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El día de la redacción de esta nota un total de 320 kilómetros había recorrido el Peugeot 404 1977 alias “Piolín” de Ricardo Valdebenito (33 años, comerciante). ¿Hecho inusual? Todo lo contrario: su dueño ocupa a diario el automóvil para movilizarse por diversas áreas de la Región Metropolitana y ocasionalmente fuera de ella para cumplir con obligaciones laborales.

 

 

“Es como el hijo de uno”, afirma Ricardo para explicar la ligazón que tiene con el 404, el cual adquirió hace 10 años cuando su estado distaba diametralmente de las buenas condiciones en la que ahora se encuentra y que lo han llevado a ganar varios galardones en exposiciones de automóviles en Chile y Argentina. “Ha sido un gran sacrificio” dejarlo como está, reconoce su dueño, quien afirma que “siempre estoy haciendo alguna cosa” para mejorarlo.

 

 

Con pasión por los “fierros” que viene de familia (su abuelo y su padre fueron mecánicos, éste último un gran apoyo en la restauración de “Piolín”), rememora que cuando lo compró hace una década tenía problemas sobre todo en la carrocería debido al óxido que atacaba algunos sectores, siendo un desafortunado evento el que posteriormente lo obligó a incurrir en una restauración mayor a la proyectada.

 

Restauración por accidente

 

 

“En un viaje al Lago Rapel a pescar, saliendo de Melipilla en un taco, veo por el retrovisor que un tipo venía muy rápido. Me chocó por atrás. El tipo frenó conmigo”. Tras el golpe se bajó del auto y su primer impulso fue constatar cómo estaba su hija pequeña en el asiento de atrás. “La puerta estaba descuadrada, pero mi hija me sonrió”. Estaba bien. Acto seguido fue a encarar al causante de la colisión. Su 404 quedó con el maletero como acordeón y producto del impacto quedaron al descubierto todas las zonas con mayor óxido. Necesitaba cirugía mayor.

 

 

Sin embargo, dada la magnitud del golpe, pudo constatar que el Peugeot estaba mejor estructuralmente de lo que pensaba. El causante del choque pagó. Lo primero que hicieron fue estirar la zona del maletero, logrando éxito ya que volvió a su forma normal. Tras esto, decidió que era hora de pintar el auto por completo (el amarillo es de fábrica, color inusual por cuanto la mayoría fue blanco, celeste o beige). Con ganas de lograr un óptimo resultado, llegó a un taller donde desarmaron el auto por completo y además fabricaron algunas piezas faltantes.

 

Emotivo regalo

 

El presupuesto que tenía fue exiguo para completar el total. Ante el problema, Ricardo decidió recurrir a una tía (que vive hace años fuera de Chile y que él moviliza cuando está en el país) para que le prestara el millón de pesos que le faltaba, previa promesa de devolverle el monto en cuotas. Así pudo pagar lo que faltaba para completar la restauración del Peugeot (se tapizó por completo, lo mismo que el alfombrado), volviendo el auto a tener la misma prestancia con que lo dotó Sergio Pininfarina cuando lo diseñó allá por 1959.

 

 

La nueva vida del auto llegó con suerte para Ricardo. Su tía le dijo “Te doy el dinero Richard. Yo te regalo el millón de pesos. Este es un regalo para ti porque tú cuidas tu auto y vas para todas partes con él”. La emoción embargó a Valdebenito, quien nos comenta que a él le ha costado mucho tener sus cosas (como a la gran mayoría de los habitantes de Chile), país que en su momento entregó mucho trabajo en las ensambladoras de autos como Automotores Franco Chilena, donde nació “Piolín”.

 

Auto popular

 

Con una historia como armador que se remonta a 1959 en nuestro país y que culminó en 2004, Peugeot ensambló en Chile más de 100,000 unidades, siendo 14.892 los 404 completados en territorio nacional, saliendo el último de la línea de montaje el 30 de julio de 1979. En 1977 (año de fabricación del 404 de esta nota) el valor del vehículo era de $243.075, con un total de 70% de integración nacional (partes y piezas nacionales).

Dato curioso: La fecha exacta del montaje final del 404 de Valdebenito quedó al descubierto en el proceso de desensamblaje anterior al trabajo de pintura: la inscripción 31/08/77 estaba impresa bajo el tablero de instrumentos y bajo el radiador del auto.

 

 

“Fue un auto que marcó una época muy grande”, recalca su dueño con razón, ya que el 404 logró en Chile una popularidad muy grande tanto como vehículo particular como de alquiler, razón por la cual la memoria emotiva de la gente que ve el auto a diario circulando se activa y los hace retroceder cuatro décadas.

 

 

Cambio de giro

 

 

Por esas cosas de la vida, la restauración del auto supuso un importante cambio en la ocupación de Ricardo. Cuando recién lo compró, recorrió diversas desarmadurías en busca de repuestos faltantes, hecho que hace cinco años llamó la atención de un jefe que tenía en el trabajo que entonces desempeñaba: “Yo te veo más adelante vendiendo repuestos para este auto. Te veo una persona de esfuerzo que puede salir adelante”, le dijo. Al poco tiempo, tras salir de este empleo y con su finiquito, se comenzó a dedicar a tiempo completo a vender los repuestos de Peugeot, principalmente 404 y 504, labor que realiza hasta hoy y para la cual usa a “Piolín” para el despacho.

 

 

No sólo eso. El buen estado en que se encuentra el automóvil le ha permitido arrendarlo a productoras para su uso en comerciales de televisión nacionales y extranjeros, películas y teleseries. Hasta el ex tenista Marcelo Ríos manejó el automóvil en una ocasión para un spot publicitario, en una parodia en la cual el 404 amarillo era el supuesto auto de reemplazo de la aseguradora para el Mclaren del ex número uno del deporte blanco.

 

 

¿Qué reparación debe realizarle al auto Ricardo?

Un ajuste. Se realizó hace 10 años pero ya he recorrido más de 400.000 kilómetros en este tiempo.

 

 

¿Lo vendería?

Me han ofrecido hasta cinco millones, pero les he dicho que no.

La negativa a deshacerse del auto radica además en que su pequeña hija Elisa se ha transformado con el tiempo en fanática del auto amarillo que no se cansa de rodar y rodar y que pareciera pregonar: “Si es chileno, es bueno”.

 

Podrás encontrar una amplia gama de repuestos para el Peugeot 404 o el Peugeot 504 en nuestra Tienda Virtual.

 

¿Hubo en tu familia un 404? ¿Trabajó Ud. en Automotora Franco Chilena? Comenta y comparte tus experiencias acá.

Nota para ClassicCars por José Francisco Valenzuela.

Fotografías por Agencia 210.

Edición por Javier Fernández G.


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