Historias de Autos: Peugeot 504 GR 1980, el franco-chileno que con nuevos bríos sigue recorriendo las rutas nacionales

2212 0

 

Como salido directamente de una sala de ventas de antaño luce el Peugeot 504 GR 1980 de Jaime Jara (31 años, Odontólogo), unidad casi completamente original con algunos toques del modelo homónimo francés que le fueron añadidos cuando se le efectuó una completa restauración que finalizó hace pocos meses.

 

 

“Siempre me gustaron los Peugeot, son autos que conocí muy de cerca”, rememora Jara, quien como fanático de los automóviles tuvo contacto directo con ellos. Siempre quiso adquirir uno, y desde pequeño contemplaba un 505 que a menudo veía estacionado en la ciudad de Valdivia, donde reside. Sin embargo, fue el 504 objeto de esta nota el cual antes pasó a formar parte de su garage.

 

El auto de Rey

 

El año 2018 se puso a buscar una unidad de este modelo en venta y en mayo dio con la publicación de uno que se veía bastante bien cuidado en la ciudad de Limache. Hizo el contacto con el vendedor, Cecil Leiva, quien lo atendió cordialmente y quedó de enviarle fotografías del vehículo. “Soy Leo Rey”, le dijo a Jaime. “Ah, ya”, le respondió incrédulo al principio. Luego recurrió a Google para verificar la veracidad de lo que acababa de oír. Efectivamente era el cantante de música tropical, también aficionado a los automóviles.

 

 

Tras efectuar una oferta, vendedor y comprador se pusieron de acuerdo. Acto seguido Jara viajó a Santiago a buscar el vehículo, el cual se lo llevó rodando hasta Valdivia dado su buen estado en general. Por un tiempo se transformó en su auto de uso diario hasta que se fuera a taller para iniciar la restauración.

 

Con trabajo chileno

 

Ensamblado en la ciudad de Los Andes en los talleres de la Automotora Franco Chilena S.A., el Peugeot 504 GR, exponente de la época de oro de la industria armadora de autos chilena, cuenta con una planta motriz francesa de 1800 cc (el 2000 SE tenía un bloque argentino). Como era usual en la época, el vehículo cuenta con una importante cantidad de partes y piezas de integración nacional. Al igual que el modelo 404, fue muy popular en las calles y carreteras del país, con puntos altos respecto a su suavidad en el andar y a la comodidad interior.

 

 

Lanzado en 1968 en Francia, para 1979 el modelo 504 recibió un “restyling” con nuevo panel de instrumentos y consola, así como un cambio en el diseño de la palanca al piso de la caja de cambios mecánica de 4 velocidades y nuevos faros trapezoidales. “Hecho en Chile para Chile” rezaba el eslogan en los avisos publicitarios de Peugeot en aquella época.

 

Completo desarme

 

Con bastantes detalles que arreglar de pintura, en la tapicería y con mantenciones mecánicas necesarias para lograr una operatividad máxima, Jara optó por realizarle una restauración casi total (no fue necesario efectuarle un ajuste de motor por cuanto su dueño anterior ya se lo había hecho) para lo cual fue totalmente desarmado.

 

 

Con Nelson Oetingger como cabeza del equipo que lo restauró, Jara contó además con la colaboración de Rolando Tripailaf, el mecánico de Peugeot más antiguo de la ciudad de Valdivia que cerró el local hace más de 20 años, pero que conservó aditamentos importantes para instalarle a este proyecto como por ejemplo broches nuevos para el ensamble de los paneles interiores.

 

 

Con el auto desarmado y con la necesidad de contar con repuestos originales de época, Jaime Jara estableció contacto con Ricardo Valdebenito, de Benito Store, quien cuenta con un stock de partes y piezas Peugeot que adquirió tras el cierre de un negocio que otrora los comercializaba.

 

Dos más para repuestos

El hecho más curioso respecto a la restauración ocurrió antes que el auto fuera desarmado. Al ver el 504 al poco tiempo que llegara a Valdivia, un vecino de Jara se acercó y le preguntó qué haría con el auto. “Lo estoy restaurando”, respondió. “Yo tengo uno que voy a botar al kilo”, se lo doy, le replicó. La respuesta afirmativa no demoró un instante. De esta forma pudo tener un “donante”, tan necesario a la hora de terminar con éxito el proyecto de restauración. Pero no fue sólo eso: El solidario vecino le contó que estaba arreglando otro 504 GR, uno francés, que desafortunadamente estaba muy oxidado. De aquél paulatinamente le sacaron asientos, focos y parachoques para el 504 GR “chileno”. “Sabe, se lo vendo todo en $40.000”. Ya había un segundo donante. La suerte ayuda. Y mucho.

En cuanto al motor se le cambió el conjunto completo de embrague y todas las empaquetaduras, así como se retapizó por completo. Obsesivo en la restauración, Jaime Jara se preocupó de que contara con hasta el más mínimo detalle. “Replicamos el número de la línea de montaje con esténcil”, para darle mayor originalidad, nos comenta.

 

 

Lo más difícil de encontrar fueron los elementos de burletería, que debió importar de Francia al igual que las insignias y los autoadhesivos que van en el compartimiento del motor.

 

Segunda vida

 

 

Una vez vuelto a ensamblar y ya con la pintura en el tono azulino idéntica a la original que ofrecía la paleta de colores de Peugeot en la época (también hubo café claro y verde, por citar algunos), el auto recobró su presencia a la par que volvió a estar totalmente operativo en la segunda vez que fue armado, esta vez en Valdivia, a casi cuatro décadas de su salida de los talleres de la Automotora Franco Chilena en Los Andes.

¿Lo venderías?

No lo vendo. Su lacónica y rotunda respuesta obedece a que como buen fanático de los autos y como se involucra en los procesos de restauración de sus vehículos, tiene pensado disfrutarlo por un buen tiempo.

 

¿Hubo en tu familia un 504?¿Trabajó Ud. en Automotora Franco Chilena? Comenta y comparte tus experiencias acá.

 

Nota para ClassicCars por José Francisco Valenzuela.

Fotografías aportadas por Jaime Jara P.

Edición por Javier Fernández G.


Recuerda compartir nuestro contenido a través de las redes sociales.
Disfruta de http://ClassicCars.cl con tus amigos, familiares y cercanos amantes de los vehículos de antaño.

 

  

Related Post

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *